Formación clínica–estética · Respaldo médico · Nivel superior en piel
Si ya hiciste tu camino como cosmiatra, este es el paso que te separa del promedio.
La Especialidad en Dermatocosmiatría está diseñada para profesionales que quieren comprender la piel con criterio dermatológico, justificar cada abordaje y posicionarse como referentes en estética avanzada.
✨ Única Academia dirigida por médica dermatóloga especializada en Medicina Estética
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📚 Formación profunda, clínica y aplicable al gabinete
Requisitos excluyentes
✔ Ser Cosmiatra o Técnica Universitaria en Cosmiatría
Perfil del alumno
Profesionales que ya ejercen activamente
Atienden pacientes/clientes reales
Derivan a médicos y quieren comprender el enfoque clínico
Buscan prestigio, autoridad y actualización real
Quieren trabajar con protocolos sólidos y seguros
Al finalizar, vas a poder:
✔ Evaluar piel con criterio dermatocosmiátrico
✔ Armar protocolos completos (gabinete + domicilio)
✔ Seleccionar peelings y aparatología con seguridad
✔ Reconocer banderas rojas y derivar correctamente
✔ Ofrecer planes personalizados sin improvisar
✔ Transformar tu gabinete en un sistema profesional y rentable
Dejás de “probar” tratamientos
Empezás a indicar con lógica clínica
Vendés planes de 4, 8 o 12 semanas, no sesiones sueltas
Fidelizás porque acompañás procesos reales
Aumenta tu ticket promedio y tu previsibilidad
👉 Dermatocosmiatría no es hacer más.
👉 Es trabajar mejor, con seguridad y método.
Duración: abril a diciembre
Modalidad: híbrida
Clases teóricas y prácticas online en vivo (Zoom)
Prácticas presenciales optativas
Grabaciones: disponibles por 30 días
El curso puede completarse 100% online
Inscripción: $70.000
(valor promocional hasta el 31/01/26 – no reembolsable)
Cuota abril 2026:
$85.000 en efectivo
$95.000 con tarjeta
📌 Pago del 1 al 10 de cada mes
📌 Recargos:
11 al 20: +5%
Desde el 21: +10%
📌 Dos cuotas impagas consecutivas habilitan la baja automática, sin reintegro.
Base clínica y abordaje de la piel “de consultorio”
Capas de la piel, anexos y barrera cutánea aplicados a la toma de decisiones en gabinete.
Células clave (queratinocitos, melanocitos, fibroblastos y mastocitos): requerimientos según biotipo cutáneo.
Lesiones elementales: correcta descripción clínica y criterios de no intervención.
Fototipos (clasificación de Fitzpatrick), biotipos cutáneos y piel reactiva o sensibilizada.
Historia clínica estética profesional:
Medicación (retinoides, anticoagulantes, corticoides, fármacos fotosensibilizantes).
Antecedentes relevantes (herpes, hiperpigmentación postinflamatoria, queloides).
Hábitos, rutina domiciliaria, adherencia y expectativas del paciente.
Práctica
Elaboración de “mapa de piel”: diagnóstico, objetivos y planificación de tratamiento de 4 a 8 semanas.
Definición de peeling: objetivos terapéuticos y niveles de profundidad (muy superficial, superficial y medio).
Selección del peeling según fototipo e historia clínica: criterio de seguridad como eje principal.
Eventos adversos posibles: irritación, dermatitis, PIH, brote acneico, reactivación herpética.
Medidas de rescate dermatocosmiátricas: control de inflamación, restauración de la barrera cutánea y fotoprotección estratégica.
Signos de alarma y criterios de derivación.
Aplicación de la escala de Glogau para el manejo de expectativas y armado de protocolos.
Cambios cutáneos frecuentes: sequedad, afinamiento, sensibilidad, discromías, pérdida de firmeza y brotes.
Objetivo en gabinete: restauración de barrera, mejora de densidad aparente y luminosidad sin generar inflamación.
Protocolos sugeridos: hidratación profunda, activos calmantes y antioxidantes, peelings cuidadosamente seleccionados según fototipo y tolerancia.
Abordaje domiciliario: rutina mínima efectiva, fotoprotección y activos tolerables.
Manchas tratadas con estrategia
Fundamentos de los peelings mecánicos: mecanismos de acción, beneficios y límites.
Dermaplaning: indicaciones, contraindicaciones, técnica segura y cuidados en piel sensible.
Espátula ultrasónica: indicaciones, preparación de la piel y cierre del tratamiento.
Microdermoabrasión: parámetros de uso, diferencias entre piel fina y seborreica, errores frecuentes.
Combinación de peelings mecánicos y químicos: cuándo conviene realizarlos y cómo espaciar sesiones para evitar irritación.
Peelings despigmentantes
Protocolos según objetivo: luminosidad, despigmentación y mejora de textura.
Manejo de casos problema: sobreexfoliación, ardor y eritema persistente. Estrategias de prevención y rescate.
Melasma: factores que lo agravan, expectativas realistas y plan terapéutico en tres niveles (gabinete, domicilio y hábitos).
Diagnóstico diferencial del melasma.
Uso de la luz de Wood en el gabinete.
Prevención de PIH en peelings, aparatología y extracciones.
Hiperpigmentaciones, hipopigmentaciones y acromías: criterios estéticos y derivación.
Vitiligo: acompañamiento estético (barrera, fotoprotección y camuflaje) y criterios de derivación.
Fotoprotección: filtros, reaplicación realista, uso de color/tinte y adherencia.
AHA (glicólico, láctico, mandélico): indicaciones según biotipo; uso del mandélico en piel sensible o fototipos altos cuando corresponde.
BHA (ácido salicílico): seborrea, comedones, poros, acné leve y foliculitis superficial.
PHA (gluconolactona, lactobiónico): piel reactiva, barrera alterada y rosácea con selección cuidadosa.
Algoritmo de selección: fototipo, lesión predominante, tolerancia, estación del año y adherencia a FPS.
Práctica
Armado de seis protocolos “de mostrador”, listos para ofrecer en gabinete.
Fisiopatogenia aplicada: sebo, hiperqueratinización, inflamación y microbiota.
Protocolos según tipo: comedoniano, inflamatorio leve y piel sensible.
Errores frecuentes: sobreexfoliación, alteración de la barrera cutánea y uso indiscriminado de ácidos.
Diagnóstico diferencial: piel reactiva, dermatitis y acné rosácea.
Ingredientes que agravan la condición versus rutinas que mejoran la tolerancia.
Uso prudente de aparatología y criterios de selección.
Identificación clínica.
Estrategias para estabilizar la barrera cutánea.
Reintroducción progresiva de activos sin recaídas.
Importancia del pH y su impacto en el comportamiento de los ácidos.
Blends para acné: indicaciones, límites, combinaciones y seguimiento.
Blends despigmentantes con enfoque responsable.
Retinoicos: indicaciones, contraindicaciones y correcta integración.
TCA en blends de uso profesional: concepto de profundidad, riesgos y criterios estrictos de selección.
Apoyo domiciliario pre y post tratamiento: barrera cutánea, despigmentantes, retinoides, hidratación y fotoprotección.
Comunicación profesional: cómo explicar el plan terapéutico y evitar el enfoque de “una sola sesión”.
Conceptos generales: enfermedad inflamatoria crónica y brotes agudos.
Sistema inmune y su activación.
Objetivo estético: restaurar barrera, confort cutáneo y reducción de irritación cosmética.
Qué evitar: fricción intensa, peelings agresivos sobre placas activas y productos irritantes.
Criterios de derivación: lesiones extensas, fisuras, infección o compromiso ungueal severo.
Características clínicas: pérdida de colágeno y elastina, laxitud, desdibujamiento del óvalo facial y piel afinada (ej. menopausia).
Indicaciones: flaccidez leve a moderada, prevención y sostén en planes combinados.
Contraindicaciones y precauciones: piel sensibilizada, patología activa, expectativas irreales y baja adherencia a cuidados post y FPS.
Tipos: atróficas (icepick, boxcar, rolling), hipertróficas, máculas postinflamatorias y queloides.
Fases de cicatrización y criterios de intervención.
Precauciones: brote inflamatorio activo, fototipos con alto riesgo de PIH sin preparación y tendencia a cicatrización patológica.
Tecnología basada en plasma para estímulo y control térmico superficial (según equipamiento).
Indicaciones seleccionadas: textura, líneas finas y áreas perioculares en manos expertas y bajo normativa vigente.
Riesgos: PIH, costras, sobrecalentamiento y cicatriz.
Precauciones: preparación adecuada de la piel, fotoprotección estricta y seguimiento.
Diseño de cronogramas de 8 a 12 semanas: peelings, tratamiento domiciliario y descansos de barrera.
Combinaciones permitidas y combinaciones a evitar en una misma sesión para reducir riesgo de PIH o irritación.
Ajustes según estación del año, fototipo y tolerancia.
Particularidades de la zona: mayor reactividad, fricción, depilación y riesgo de pigmentación.
Objetivos realistas: confort, tono más uniforme y mejora de textura sin agresión.
Claves del abordaje: historia clínica estricta, selección conservadora, educación post tratamiento y criterios de derivación.
Manifestaciones cutáneas frecuentes: sequedad, sensibilidad y reactividad.
Enfoque en gabinete: refuerzo de barrera cutánea, cosmética tolerable y registro de reacciones.
Derivación ante lesiones persistentes o prurito relevante.
Importancia actual como herramienta central para firmeza progresiva y planes de mantenimiento.
Tipos y diferencias (enfoque conceptual).
Integración adecuada para evitar inflamación y favorecer fidelización.
Tensado no quirúrgico en casos seleccionados (óvalo facial y submentón).
Indicaciones, precauciones y planificación con tiempos de espera y controles.
Tipos de HIFU.
Indicaciones: mejora de textura, poros y soporte en cicatrices o flaccidez leve.
Selección de pacientes, normas de asepsia, tolerancia cutánea, cuidados post y prevención de PIH.
Estructuración de ciclos: número de sesiones, intervalos y objetivos medibles.
Combinación con peelings y tratamientos domiciliarios: cuándo sumar y cuándo espaciar.
Selección de activos tolerables con foco en seguridad y barrera cutánea.
Importancia en tratamientos de textura, poros, cicatrices y firmeza (según tecnología y habilitación).
Ventaja principal: abordaje por zonas y planificación por etapas.
Precauciones: riesgo de PIH en fototipos altos sin preparación adecuada; cuidados post y fotoprotección estricta.
Diagnóstico diferencial y abordaje combinado
PEFE (compacta, flácida, edematosa y mixta): lectura clínica estética, dolor, edema y hábitos.
Adiposidad localizada: evaluación, objetivos realistas y plan combinado (gabinete, domicilio y hábitos).
Linfedema: importancia de su reconocimiento (edema persistente, pesadez, cambios cutáneos), precauciones y derivación.
Lipedema: criterios de sospecha estética (dolor, facilidad para hematomas, distribución característica), límites del gabinete y derivación.
Importancia del diagnóstico diferencial: no toda alteración es “celulitis”.
Abordaje dermatocosmiátrico combinado y criterios terapéuticos.
*El orden de los contenidos puede modificarse según criterio docente para un mejor aprovechamiento académico.
Es el punto de quiebre entre depender de la suerte…
o tener un gabinete que funciona con método, criterio y prestigio.
CRONOGRAMA